Miami, Estados Unidos.- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresa su profunda preocupación ante la exclusión de las libertades de expresión y de prensa de la agenda pública en el actual proceso de transición política en Venezuela, y exhorta a que se adopten, con carácter urgente, medidas concretas que garanticen el ejercicio pleno, libre e independiente del periodismo.
- El levantamiento del bloqueo informativo, actualmente impuesto por el ente regulador CONATEL en coordinación con operadoras de telecomunicaciones, que restringe el acceso a más de 60 portales de noticias nacionales e internacionales, entre ellos El Nacional, CNN en Español, Infobae y NTN24, en un contexto en el que el periodismo independiente opera mayoritariamente en entornos digitales.
- El otorgamiento de garantías jurídicas y personales para periodistas perseguidos, incluyendo el cese inmediato de procesos judiciales arbitrarios, órdenes de captura y otras formas de criminalización del ejercicio periodístico. Cientos de periodistas y trabajadores de prensa han sido forzados al exilio como consecuencia de estas prácticas.
- La restitución del derecho a la identidad y a la movilidad, frente a restricciones administrativas que impiden a periodistas obtener documentos oficiales o regresar al país. La negación de trámites por parte de organismos estatales, bajo alegatos infundados, constituye una forma de persecución indirecta.
- La devolución de bienes y medios confiscados, incluyendo sedes, equipos y frecuencias, en casos que representan formas de censura patrimonial. Estas prácticas han debilitado gravemente el ecosistema informativo y deben ser revertidas como parte de cualquier proceso de normalización institucional. El diario El Nacional, por ejemplo, fue despojado de sus instalaciones mediante un proceso judicial amañado que derivó, además, en la confiscación de una vivienda perteneciente a familiares de su propietario Miguel Henrique Otero, en abierta violación del derecho de propiedad.
- La protección integral al ejercicio periodístico, frente a amenazas provenientes tanto de actores estatales como de grupos irregulares. El periodismo continúa desarrollándose en un entorno de alto riesgo que desalienta el retorno de profesionales y restringe el derecho ciudadano a estar informado.
- La garantía de que los periodistas recientemente liberados tras detenciones arbitrarias puedan ejercer plenamente su labor, sin restricciones, sin cerco informativo y sin ningún tipo de limitación o represalia. La liberación debe ir acompañada del pleno restablecimiento de sus derechos profesionales y civiles.
La SIP concluye que la persecución judicial, el exilio forzado, la censura digital y la confiscación de medios configuran un entorno incompatible con cualquier proceso serio de recuperación democrática.
Finalmente, la organización reafirma su disposición a acompañar y respaldar todas las iniciativas orientadas a asegurar que la reconstrucción democrática de Venezuela sea auténtica, inclusiva y sustentada en el respeto irrestricto de los derechos fundamentales.
SIP