Madrid / Naipyidó.- La Asociación Mundial de Periodistas AMP denuncia y condena con absoluta firmeza las recientes acciones emprendidas por el régimen militar de Myanmar, el cual ha intentado instrumentalizar a la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) mediante la solicitud de «notificaciones rojas» para perseguir y extraditar a periodistas y directivos de cinco medios de comunicación independientes que operan en el exilio.
La AMP se une al llamado de la Exiled Myanmar Journalists Network (Exiled-MJN) y de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), instando a los organismos internacionales de seguridad y de derechos humanos a frenar cualquier intento de persecución transnacional contra la prensa independiente.
Según declaraciones públicas del viceministro de Asuntos Internos de la junta, Min Thu, el régimen presentó peticiones de alerta roja ante la INTERPOL en contra de los medios independientes Myanmar Now, Khit Thit, The Irrawaddy, Mizzima y DVB (Democratic Voice of Burma). Dichos medios se vieron obligados a operar en el exilio, desde Tailandia, Australia y redes distribuidas en el extranjero, tras la revocación arbitraria de sus licencias y la brutal represión desencadenada tras el golpe de Estado militar de febrero de 2021.
El régimen acusó a los periodistas bajo severas «leyes antiterroristas», revocó sus pasaportes y pretende utilizar los mecanismos de cooperación policial internacional para forzar su detención y posterior extradición.
La Asociación Mundial de Periodistas recuerda que esta maniobra contraviene directamente la normativa internacional. El Artículo 3 de la Constitución de la INTERPOL prohíbe de manera estricta a dicha organización realizar intervenciones o actividades de carácter político, militar, religioso o racial.
Asimismo, los marcos jurídicos de la INTERPOL establecen salvaguardas claras para evitar que regímenes autoritarios utilicen sus sistemas con el fin de criminalizar la disidencia política, la labor informativa o la defensa de los derechos humanos.
Desde el golpe militar de 2021, la situación del periodismo en Myanmar ha alcanzado niveles críticos:
Asesinatos de comunicadores, Al menos 7 periodistas han sido asesinados por las fuerzas del régimen. Encarcelamientos masivos, decenas de profesionales de la comunicación permanecen encarcelados cumpliendo penas desproporcionadas, sumando cientos de años de prisión bajo cargos fabricados. Vulnerabilidad en el exilio, los periodistas que han huido a países fronterizos enfrentan una grave inseguridad jurídica al carecer de documentación o depender de visados temporales de trabajo, lo que acrecienta el riesgo de deportación o detención arbitraria.
Ante esta grave amenaza a la seguridad de los comunicadores desplazados, la AMP sostiene, rechazo a la persecución transnacional, condenamos enérgicamente el uso indebido de los mecanismos de la INTERPOL para intimidar, silenciar y repatriar forzosamente a los periodistas que ejercen su labor desde el exilio. Exhorto a la INTERPOL y a la comunidad internacional, hacemos un llamado de alerta a las autoridades de la INTERPOL para que desestimen de inmediato cualquier solicitud promovida por la junta militar de Myanmar. Asimismo, pedimos a las naciones receptoras y a los organismos multilaterales garantizar la protección jurídica y física de los periodistas refugiado, por último, solidaridad con la prensa de Myanmar, reafirmamos nuestro compromiso irrenunciable con los profesionales de los medios en Myanmar y en el exilio, cuya determinación para informarle al mundo sobre los abusos del régimen resulta indispensable para la democracia y los derechos humanos.