Miguel Ángel Noceda, presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), defendió en Palma la retirada de acreditaciones parlamentarias a personas que, a juicio de la organización, ejercen activismo político bajo apariencia de periodismo. Durante una intervención en el Centro de Enseñanza Superior Alberta Giménez (CESAG), adscrito a la Universidad Pontificia Comillas, el dirigente de la federación mencionó el caso de Vito Quiles y afirmó que determinadas prácticas de hostigamiento a representantes públicos no forman parte del ejercicio profesional del periodismo, según publica el diario balear Última Hora.
Noceda señaló que la FAPE ha propuesto que determinadas personas dejen de ser acreditadas en el Congreso de los Diputados al considerar que su comportamiento dificulta el trabajo informativo. El presidente de la organización sostuvo que la diferencia entre el periodismo crítico y el activismo se sitúa “en el insulto y en la falta de respeto”, y añadió que algunas actuaciones consisten en interrumpir ruedas de prensa o perseguir a políticos fuera de los espacios informativos habituales. La federación agrupa a más de 15.000 profesionales a través de 49 asociaciones territoriales y 14 entidades sectoriales. En el acto participó también Ángeles Durán, presidenta de la Asociación de Periodistas de las Islas Baleares (APIB) y profesora del CESAG.
Durante la charla, Noceda repasó varios debates abiertos en la profesión, entre ellos la actualización del código deontológico de la FAPE que se someterá a votación en la próxima asamblea de la organización, prevista para el 15 de mayo en Santiago de Compostela. Entre los temas incluidos en esa revisión figuran el tratamiento informativo de determinados asuntos sensibles, el plagio, la manipulación de imágenes y el uso de inteligencia artificial en las redacciones. El dirigente explicó que la federación propone que cualquier contenido elaborado con herramientas de inteligencia artificial sea supervisado por periodistas y que los medios informen de forma explícita cuando se utilicen estas tecnologías.
El presidente de la FAPE abordó también el papel de los sistemas de verificación frente a la desinformación. Según explicó, la organización defiende la creación de equipos humanos de fact-checking en las redacciones para contrastar contenidos difundidos en redes sociales o generados por sistemas automatizados de inteligencia artificial.
Noceda se refirió además a cuestiones regulatorias que afectan a la profesión. En relación con el proyecto de nueva ley de secretos oficiales, indicó que el régimen sancionador previsto podría tener un efecto disuasorio sobre la labor informativa, aunque valoró que el nuevo marco abandone el ámbito penal para situarse en el administrativo. El dirigente insistió también en la necesidad de proteger el secreto profesional y el derecho de los periodistas a no revelar sus fuentes.
Otro de los asuntos mencionados fue la financiación de los medios. El presidente de la FAPE respaldó el límite del 35% de ingresos procedentes de publicidad institucional que contempla el proyecto de regulación impulsado por el Gobierno, una medida que, según explicó, busca preservar la independencia editorial de las empresas informativas.
Noceda defendió igualmente la incorporación de la alfabetización mediática en el sistema educativo desde edades tempranas para fomentar el consumo crítico de información. El CESAG celebra este curso el vigésimo aniversario de la implantación en Baleares de los primeros grados universitarios en Periodismo y Comunicación Audiovisual, estudios que comenzaron a impartirse en el centro durante el curso 2005-2006.
LABORATORIO DE PERIODISMO
FUNDACION LUCA DE TENA