Juan Carlos Rodríguez / El Sol de México
México acumula 169 periodistas asesinados entre 2006 y 2026, pero en 168 de esos casos las autoridades no han logrado identificar al autor intelectual ni esclarecer el móvil del crimen, lo que refleja la persistencia de la impunidad en los ataques contra la prensa, advirtió Reporteros Sin Fronteras (RSF).
En un informe publicado este jueves, la organización calificó esta violencia como la serie más prolongada de asesinatos de comunicadores en un país que no está en situación de guerra.
Al hacer un balance de los dos primeros años del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, RSF informó que 18 periodistas han sido asesinados entre octubre de 2024 y septiembre de 2026.
«A dos años del gobierno de Claudia Sheinbaum, la prensa mexicana sigue enfrentando retos que se esperaban superados en el siglo XXI: violencia extrema contra periodistas, impunidad instalada como única vía y las frágiles condiciones de seguridad para ejercer el periodismo«, destaca el documento
Los 22 compromisos
La organización internacional recordó que en mayo de 2024, cuando Sheinbaum era candidata a la Presidencia de la República, firmó 22 compromisos para proteger a los periodistas, defender la libertad de expresión y erradicar la impunidad que predomina en los crímenes contra la prensa.
Al examinar el avance de esas 22 metas, RSF descubrió que 10 no reportan avances sustantivos verificables, cinco tienen un cumplimiento parcial o avances insuficientes, cuatro no reportan datos, en dos hubo retrocesos y solo uno tiene una evolución positiva.
Entre los retrocesos, RSF ubica la desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), lo que «representa un retroceso estructural frente al compromiso de fortalecer el acceso a la información pública».
“En marzo de 2025 se publicó la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública y fue creada la Transparencia para el Pueblo. El nuevo modelo institucional transfirió competencias a estructuras vinculadas al Poder Ejecutivo, debilitando las garantías de independencia de los órganos encargados de la transparencia”, destaca.
Otro retroceso es el debilitamiento de la labor de las fiscalías federal y locales. «La impunidad en los delitos contra periodistas de han agravado por la pérdida de fiscales y funcionarios especializados en el tema de la libertad de prensa y el desmantelamiento de la estructura organizativa que existía hasta principios de 2026″.

Mapa de la violencia
Según el diagnóstico de RSF, la violencia afecta principalmente a quienes trabajan en medios locales: 166 de los 169 periodistas asesinados pertenecían a ese ámbito. Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Chihuahua y Tamaulipas concentran la mitad de los homicidios documentados.
De acuerdo con RSF, 59 por ciento de las víctimas cubría asuntos relacionados con el crimen organizado y 46 por ciento informaba sobre política, dos temas que pueden poner en riesgo a los comunicadores al exponer intereses de grupos criminales y actores con poder público.
El informe también advierte que las medidas de protección no han eliminado el riesgo. Entre 2012 y 2026, 15 por ciento de los periodistas asesinados contaba con alguna medida de seguridad. Además, de los 43 comunicadores desaparecidos durante el periodo analizado, 29 continúan sin ser localizados.
A pregunta de El Sol de México, Bia Barbosa, directora de Incidencia de RSF en América Latina, reconoció que la estigmatización del trabajo periodístico durante las conferencias mañaneras y la elaboración de listas de periodistas a quienes el gobierno considera opositores «puede poner en riesgo la integridad de los informadores, en un país donde se ha vanalizado el asesinato de periodistas».
Juan Carlos Rodríguez
Reportero con tres décadas buscando historias incómodas. Me gusta la política, analizar el desempeño gubernamental y la data. Salsero, cruzazulino y paparazzi de mi familia. Amo las biografías y los documentales.
