La Habana, Cuba.- «Piensa en tu hija», dijo un agente de la Seguridad del Estado a Austin Llerandi, director del medio comunitario cubanoAmanecer Habanero, cuya pareja está embarazada. No es la primera amenaza de este tipo que recibe el periodista independiente.
El boletín pertenece al Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP), que denunció «la continuación y agravamiento», desde julio de 2026, de la persecución contra Llerandi, y condenó «la escalada de acoso, vigilancia, intimidación familiar y amenazas de encarcelamiento y destierro» al periodista.
El objetivo, expresamente reconocido por los agentes, es impedir la producción y distribución del boletín Amanecer Habanero.
Llerandi fue citado el 21 de agosto de 2026 a la estación policial de Marianao, conocida como La Sexta, donde permaneció encerrado durante aproximadamente tres horas en una oficina, sin explicación sobre esa retención. Posteriormente fue interrogado por dos agentesvestidos de civil. Uno se identificó como el capitán Miguel; el segundo no reveló su identidad y permaneció en silencio, indicó el ICLEP citando el testimonio del periodista independiente.
El capitán Miguel mostró a Llerandi un supuesto expediente penal contra él por el Decreto-Ley 370 y trató de obligarlo a firmar un acta de advertencia. Ante la negativa del periodista, el oficial le dijo que las autoridades podrían procesarlo por «desacato» y aplicarle el decreto de todas formas.
El agente reconoció que el principal motivo de la persecución era la distribución de Amanecer Habanero. Después utilizó el embarazo de la pareja de Llerandi y el futuro de su hija para presionarlo. De acuerdo con el reporte del ICLEP, el oficial concluyó con un ultimátum: «Te vamos a dar la oportunidad de que salgas del país en dos meses. Si no estás fuera en dos meses, vas preso. Piensa en tu hija».
La amenaza del capitán Miguel es la continuación de la que recibió Llerandi el 14 de julio de 2026, en la misma estación policial de Marianao. En aquella ocasión, el agente Rodrigo, de la Seguridad del Estado, lo interrogó durante más de una hora, le mostró un supuesto expediente de instrucción penal por «delitos contra la Seguridad del Estado» y lo amenazó con prisión si continuaba distribuyendo el boletín.
Según el ICLEP, el represor cerró aquel interrogatorio con una frase dirigida expresamente contra la esposa embarazada del periodista independiente: «Si distribuyes el boletín,la próxima llamada mía dale un beso a tu mujer en la barriga, que vas preso».
El día antes, el agente se había presentado en la vivienda de Lázaro Llerandi Capote, padre del periodista. El oficial aseguró conocer la dirección de Austin Llerandi, los movimientos de la pareja y la frecuencia con que acudían al hospital debido al embarazo. También afirmó que las autoridades tenían «ubicados» a todos los integrantes de Amanecer Habanero, con conocimiento de sus domicilios y desplazamientos cotidianos.
«No estamos ante una actuación policial legítima. Estamos ante una operación sistemática de censura, persecución política y violencia psicológica contra un periodista, su familia y todo su equipo de trabajo. Utilizar a una mujer embarazada y a una hija por nacer para quebrar la voluntad de un periodista constituye una práctica cruel, degradante y moralmente repudiable», denunció el ICLEP.
«Austin Llerandi no tiene que escoger entre la cárcel y el destierro. Tiene derecho a permanecer en Cuba junto a su familia y a ejercer el periodismo sin ser vigilado, amenazado, encarcelado ni obligado a abandonar su país», añadió el instituto. «Distribuir un boletín comunitario, investigar los problemas de una comunidad y proporcionar información a la ciudadanía no constituyen delitos», consideró y exigió el «cese inmediato e incondicional» del hostigamiento contra el periodista independiente, su familia y los periodistas de Amanecer Habanero.
El ICLEP hizo un llamado a las Naciones Unidas, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a las organizaciones internacionales de protección de periodistas, a los gobiernos democráticos y a las misiones diplomáticas acreditadas en Cuba «para que den seguimiento a este caso y se pronuncien públicamente».
Responsabilizó al Estado cubano «por la integridad física y psicológica de Austin Llerandi, su pareja, su hija, su padre y todos los integrantes de Amanecer Habanero. Cualquier nueva detención, procesamiento o represalia deberá entenderse dentro de este patrón de amenazas previamente formuladas y documentadas.
No es la primera vez que el régimen acosa a una gestante. En febrero de 2018, agentes de la Seguridad del Estado amenazaron a la entonces periodista de DIARIO DE CUBA, Adriana Zamora, hoy en el exilio, con hacerle perder a su bebé: «Tu embarazo depende de ti», le dijeron.
Los oficiales, relató en aquel momento Zamora, intentaron negar que se trataba de una amenaza; sin embargo, inmediatamente «reconocieron que sí, que ellos hacen cosas, pero dijeron: ‘nuestra mano nunca se va a ver'».
ddc