Más de tres meses después de su secuestro en Raqqa, el gobierno de transición sirio confirmó por primera vez que la periodista alemana Eva Maria Michelmann y su colega de origen kurdo Ahmed Polad (nombre civil Mehmet Nizam Aslan) se encuentran bajo custodia del aparato estatal sirio.
Confirmación oficial tras meses de incertidumbre
Según el Ministerio de Información sirio, ambas personas fueron encontradas durante un registro en Raqqa, en un edificio que las SDF utilizaban como cuartel general de seguridad. De acuerdo con esta versión, inicialmente no revelaron su identidad, tras lo cual fueron arrestadas y se iniciaron procedimientos legales para entregarlas a las autoridades judiciales competentes.
El ministerio no mencionó cargos concretos en su contra.
Testimonios contradicen la versión oficial
Esta versión contradice los relatos de testigos presenciales. Según estas fuentes, Michelmann y Polad fueron secuestrados deliberadamente el 18 de enero por fuerzas vinculadas a la ofensiva del gobierno de transición sirio contra la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (DAANES) en Raqqa.
De acuerdo con estos testimonios, ambos se encontraban en un centro juvenil kurdo donde varias personas civiles se habían refugiado debido a la intensificación de los ataques. Mientras otras personas refugiadas fueron evacuadas hacia zonas bajo control de DAANES, Michelmann y Polad habrían sido retenidos.
Detención en Alepo y traslado a Damasco
Las y los periodistas trabajaban para la agencia de noticias ETHA, con sede en Estambul, y para Özgür TV. Durante meses, su paradero permaneció desconocido.
Recién a mediados de abril se supo que estaban detenidos en una prisión en Alepo. Posteriormente, Michelmann fue trasladada a un centro de detención en Damasco.
Creciente preocupación por las condiciones de detención
La duración y las condiciones de su detención han generado críticas cada vez mayores.
El abogado alemán de Michelmann, Frank Jasenski, declaró recientemente en una conferencia de prensa que existen serias sospechas de que su clienta está siendo retenida en condiciones inhumanas. Afirmó que la responsabilidad recae en el actual gobierno sirio y exigió la liberación inmediata de ambas personas periodistas.
Desde su secuestro, Michelmann y Polad no han tenido contacto con el exterior. El aislamiento prolongado durante varios meses es considerado internacionalmente una forma de tortura.
La familia de Michelmann también expresó su preocupación. Su hermano, Antonius Michelmann, afirmó que ella habría sido «interrogada durante horas y días», lo que hace temer un deterioro significativo en su estado de salud.
Versiones contradictorias desde Damasco
El Ministerio de Información sirio afirmó además que, durante los primeros interrogatorios, Michelmann y Polad declararon realizar trabajo humanitario en lugar de periodismo.
También sostuvo que aseguraron trabajar para Naciones Unidas, algo que el ministerio calificó como falso. Asimismo, se les acusa de haber intentado escapar.
Sobre esa base, el ministerio planteó sospechas de que podrían ser combatientes extranjeros en situación irregular dentro del país.
Estas afirmaciones contradicen los testimonios existentes sobre las circunstancias de su captura y son interpretadas por diversos sectores como una posible justificación posterior a su detención.

ANF NEWS