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13 recomendaciones para desarrollar de manera responsable un periodismo sobre emergencia climática

Una niña portando un cartel en una protesta para concienciar sobre la emergencia climática TwitterFacebookLinkedInWhatsAppTelegramEmailGmailSMS

Decenas de medios de comunicación, organizaciones sociales y más de 1.300 periodistas que escriben en francés han firmado una carta para desarrollar de manera responsable un periodismo sobre emergencia climática.

La carta, que ya están estudiando otros países para sumarse a ella en sus propios idiomas, indica que no hay ninguna duda y que el consenso es científico es claro: el impacto de las actividades humanas sobre el ecosistema es irreversible, y «ante la absoluta urgencia de la situación, los periodistas debemos cambiar la forma en que trabajamos y cómo tratamos la información».

La carta contiene 13 puntos a modo de recomendaciones:

Tratar el clima, los organismos vivos y la justicia social de forma transversal. Estos temas son inseparables. La ecología ya no debe limitarse a una sola sección; debe convertirse en un prisma a través del cual considerar todos los otros temas.
Hacer labor educativa. Los datos científicos relacionados con cuestiones ecológicas suelen ser complejos. Es necesario explicar magnitudes y escalas de tiempo, identificar vínculos de causa y efecto y proporcionar elementos de comparación.
Elegir bien el léxico y las imágenes utilizadas. Es crucial elegir las palabras adecuadas para describir con precisión los hechos y transmitir la urgencia. Evitar las imágenes planas y las expresiones fáciles que distorsionan y minimizan la gravedad de la situación.
Ampliar el tratamiento de los temas y no sólo devolver a las personas a su responsabilidad individual, porque la mayoría de los trastornos se producen a nivel sistémico y exigen respuestas políticas.
Investigar los orígenes de las convulsiones actuales. Cuestionar el modelo de crecimiento y sus actores económicos, financieros y políticos, y su papel decisivo en la crisis ecológica. Hay que tener en cuenta que las consideraciones a corto plazo pueden ser contrarias a los intereses de la humanidad y la naturaleza.
Garantizar la transparencia. La desconfianza hacia los medios de comunicación y la difusión de información falsa que relativiza los hechos «nos obligan a identificar cuidadosamente la información y los expertos citados, mostrar claramente las fuentes y revelar los posibles conflictos de interés», señala la carta.
Revelar las estrategias diseñadas para sembrar dudas en la mente del público. Ciertos intereses económicos y políticos trabajan activamente para construir enunciados que desorientan la comprensión de los problemas y retrasan la acción necesaria para tomar decisiones, apunta la carta.
Informar sobre las respuestas a la crisis. Investigar con rigor las formas de actuar frente a los problemas climáticos y de vida, cualquiera que sea su escala de aplicación. Cuestionar las soluciones que se presentan.
Formación continua de los periodistas. Para tener una visión global de las convulsiones en curso y lo que implican para nuestras sociedades, los periodistas deben poder formarse a lo largo de su carrera. Este derecho es fundamental para la calidad del procesamiento de la información: todos pueden exigir que su medio de comunicación o empleador les capacite en temas ecológicos.
Oponerse a la financiación de las actividades más contaminantes. Para garantizar la coherencia del tratamiento editorial de los temas climáticos, los periodistas tienen derecho a expresar su desacuerdo sin temor con respecto a la financiación, la publicidad y las asociaciones de los medios vinculadas a actividades que consideren perjudiciales.
Consolidar la independencia editorial. Para garantizar una información libre de presiones, es importante asegurar la autonomía editorial frente a los propietarios de los medios.
Practicar el periodismo bajo en carbono. Dar ejemplo y actuar para reducir la huella ecológica de las actividades periodísticas, en particular utilizando herramientas menos contaminantes, sin desconectarte del necesario trabajo de campo. Alentar a las salas de redacción a favorecer el uso de periodistas locales.
Cultivar la cooperación. Participar en un ecosistema mediático solidario y defender en conjunto una práctica periodística preocupada por preservar las buenas condiciones de vida en la Tierra.

Laboratorio de Periodismo

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